lunes, 20 de febrero de 2012

El origen de mi nombre

Hoy en el último estante encontre un papel que rezaba el origen de mi nombre.


 Una tarde de invierno. Dos chicas acababan de salir del instituto y se dirigían a la casa de una de ellas. Iban hablando de sus cosas, ropa, chicos, lo que les pasó en el instituto...
Al llegar a casa, subieron a la habitación. Donde se disponían a seguir hablando. Entonces se escucha una voz:
-Málvary, ¿eres tu? Con quien estás?
-Si mama, soy yo. No estoy con nadie - responde Málvary.
-¿Y con quien estas hablando? No será una amiga tuya, ¿no? - le vuelve a preguntar la madre.

Así siguen la conversación, hasta que la madre de Málvary, Samanta, se da cuenta de que trajo una amiga a casa. Se pone triste al ver que su hija no quiere que sus amigas la vean. Es verdad que está en silla de ruedas y paralítica, pero puede hablar, mover brazos y manos. Simplemente está en una silla de ruedas. A ella tampoco le gusta. Cambio mucho su vida aquel accidente de tráfico que tuvo, cuando se estrelló contra un poste publicitario y la dejó minusválida. Pero es la misma de siempre.

Cuando la amiga de Málvary, Gabriela, se marcha. Málvary, va a hablar con su madre. Pero esta se le adelanta y le pregunta, porque no quiso que su amiga la viera. Málvary le responde que es porque está en silla de ruedas y le da vergüenza que la vean así. En ese momento Samanta siente un dolor en el corazón, como si le estuvieran clavando un puñal. Tiene ganas de llorar, pero se contiene, no quiere que su hija la vea llorar por ese comentario. Después de eso, Málvary le pregunta a su madre, si le pude firmar una autorización para ir de excursión con el colegio a Transilvania. Su madre la firmó. Transilvania solo queda a unas cuantas horas de coche desde allí, si sucede algo siempre puede haber alguien que me la taiga de vuelta, piensa Samanta.

Llega el día de la excursión. Málvary está muy contenta. Cuando llega el bus. Málvary se sienta con
Gabriela y comienzan a hablar. El trayecto se les hace corto porque estuvieron hablando,escuchando música, durmiendo... Al llegar a la famosa ciudad de Transilvania todos los alumnos bajan del autobús y caminan hasta el hotel en el que se ve perfectamente el castillo de el Conde Drácula. A Málvary le maravilla la historia de ese castillo y de su dueño, se sabe la historia, le da un poco de pena pero el se lo buscó.

Esa noche mientras buscaba el cepillo de dientes, Málvary se encontró con la foto que había guardado de ella y su madre. Se tumba en la cama, la mira, y sabe que hizo mal. Su madre se esfuerza, aun estando en silla de ruedas, la trata bastante mal y lo sabe. Pero no se puede controlar, es adolescente las hormonas hacen que le diga esas cosas tan horribles que le contó. Pensando en ello se quedo dormida. Unas horas mas tarde, se abre la ventana y entra una corriente de viento frío que hace estremecer a Málvary que sigue dormida. Entonces una sombra penetra en la habitación rodea a Málvary y desaparece, llevándose con ella a esa pobre chica.
Al día siguiente denuncian la desaparición de una alumna, que es comunicada a la policía de Transilvania, de la ciudad de Málvary, a los curas y a su madre. Que al recibir la noticia se pone a llorar desconsoladamente y pensando que ahora todas la palabras que son dirigidas a ella no son mas que malas y tristes noticias.

Semanas después. Los curas fueron investigando y ahora saben perfectamente quien fue el que secuestró a Málvary, pero no se lo van a informar a nadie. Saben que desde miles de años, fueron desapareciendo y siendo asesinadas personas de diferentes edades. Por eso un joven cura se preparó, para viajar al cementerio donde días ante fue enterrada la pobre madre de Málvary, que murió de depresión. Metió en una cajita un frasquito con agua bendita, un crucifijo y la foto que Málvary sujetaba en la mano la noche en la que la secuestraron.

Cada día el cura iba al cementerio y se encontraba una margarita blanca y fresca el la tumba de Samanta. Un día, el cura decidió quedarse por la noche para ver quien dejaba cada noche esas margaritas. Pasaron las horas y nadie llegaba, hasta que a media noche una sombra apareció en un claro. De ella salió una joven que sujetaba una margarita blanca y fresca y la posó en la tumba de Samanta. Entonces el cura, que escondido detrás de un árbol, comprendió que aquella muchacha era la joven desaparecida, que fue secuestrada por el temido Conde Drácula. Pero también supo que Málvary aunque estuviera en manos de aquella monstruosa criatura aun quería a su madre y le dejaba cada noche una margarita. En ese momento el cura reaccionó y le tiro el frasquito que contenía agua bendita. Le destrozó la mitad derecha del cuerpo de Málvary, esta se giró y el pobre cura contempló como la mitad de su cuerpo era un esqueleto y la otra estaba intacta. El cura sacó de la cajita la foto de Málvary, que esta cogió con un movimiento sobrenaturalmente rápido y se dirigió hasta Drácula, que con su capa la envolvió y desapareció de nuevo entre las sombras de la noche.

FIN
Espero que os guste esta historia. Es inventada, no escrita en ningún blog, libro, cuento...

1 comentario:

  1. Simplemente genial, como ya te dije. ^^
    Bueno, decirte que me alegro mucho de que te guste el nuevo aspecto del blog! Ahroa voy a hacer otra cabecera. Es que ya tenía ganas de cambiar, jeje. ^^

    Un beso,

    Cali.

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